El lado oculto de la modificación de la Ley de Tierras

La discusión pública sobre la reforma de la Ley de Tierras giró en torno a un solo número: el oficialismo ya no propone eliminar por completo el límite a la compra de tierras por extranjeros, sino elevarlo del 15% al 25%. Presentado de esa manera, el cambio puede parecer una moderación del proyecto original y un paso atrás por parte del gobierno libertario. Sin embargo, el texto mantiene modificaciones mucho más profundas que transforman el régimen vigente sobre la propiedad de la tierra, el acceso a recursos estratégicos y la protección ambiental de forma disfrazada.
El porcentaje es apenas una parte de la reforma. El proyecto elimina varias de las restricciones que hoy limitan la concentración territorial y modifica normas vinculadas a la Ley de Manejo del Fuego, las zonas de frontera y la protección de bienes naturales.

Se elimina el límite por departamento
La Ley de Tierras vigente no solo establece un límite nacional del 15%, sino también topes provinciales y departamentales. Esa estructura busca evitar que una región específica quede concentrada en manos extranjeras, aunque el porcentaje nacional todavía no haya sido alcanzado. El proyecto elimina ese límite departamental.
La diferencia es significativa porque muchos de los recursos estratégicos del país no están distribuidos de manera uniforme, sino concentrados en pocos departamentos.
En Neuquén, por ejemplo, Villa La Angostura, Nahuel Huapi Norte y El Correntoso representan apenas el 4,5% de la superficie provincial, pero abarcan casi todo el departamento Los Lagos, donde se concentran algunos de los principales lagos y reservas de agua del país.
Algo similar ocurre con el litio. Los salares de Jujuy, Salta y Catamarca se encuentran concentrados en pocos departamentos. Sin ese límite territorial, una porción relativamente pequeña de cada provincia podría concentrar buena parte de esos recursos estratégicos sin superar el nuevo tope provincial del 25%.
Más tierras para un mismo propietario
Otra modificación elimina el límite que hoy impide que una misma persona extranjera concentre más de una superficie equivalente a 1.000 hectáreas en la zona núcleo, o su equivalente productivo en otras regiones.
Con la reforma, ese tope desaparece y un mismo propietario podrá adquirir extensiones mucho mayores. También se elimina el límite del 30% por nacionalidad, permitiendo que una misma nacionalidad concentre una mayor cantidad de tierras rurales.
La legislación vigente también establece restricciones para la compra de tierras que contienen o lindan con bienes naturales estratégicos. El proyecto flexibiliza esas limitaciones y habilita operaciones sobre campos con ríos, lagos, glaciares, cuencas hídricas y otros cuerpos permanentes de agua.
A su vez, vuelve posible la adquisición de tierras ubicadas en zonas de frontera cuando exista autorización del Gobierno nacional y de la provincia correspondiente, áreas que históricamente tuvieron un régimen especial por su importancia estratégica.
La iniciativa también modifica el sistema de control.
Actualmente, las operaciones deben ser informadas al Registro Nacional de Tierras Rurales, que centraliza la información sobre la propiedad de tierras en manos extranjeras. El proyecto elimina esa obligación y los datos quedarían únicamente en los registros inmobiliarios provinciales, reduciendo el seguimiento nacional de esas operaciones.

Cambios en la Ley de Manejo del Fuego
La reforma también introduce cambios importantes en la Ley de Manejo del Fuego.
La legislación vigente prohíbe durante 30 años cambiar el uso del suelo en áreas afectadas por incendios. Tampoco permite vender, subdividir o lotear esos terrenos durante ese período.
El objetivo es eliminar cualquier incentivo económico para provocar incendios con fines inmobiliarios o productivos, pero ahora esta legislación queda totalmente removida.
También deroga el artículo 22 quáter, que protege pastizales, matorrales y zonas de interfaz, áreas de transición entre ecosistemas naturales y zonas pobladas, dejando sin efecto esas restricciones.




