PILAR RAMÍREZ: LO PEOR QUE LE PUDO PASAR A LA CIUDAD

PILAR RAMÍREZ: LO PEOR QUE LE PUDO PASAR A LA CIUDAD

Se llena la boca hablando de libertad, de achicar el Estado y de terminar con los privilegios, pero la verdad es una sola: Pilar Ramírez es lo peor que apareció en la política de la Ciudad de Buenos Aires en mucho tiempo. Y no está ahí por el voto de la gente: la trajo Karina Milei, la misma persona que se hizo conocida por cobrarle el 3% a los discapacitados por tramitar sus pensiones.

Esta dirigente hace más de 20 años que vive exclusivamente del dinero del Estado. Pasó de ser pieza clave del kirchnerismo a cambiar de camisa por pura conveniencia, cosa que sus ex compañeros le hacen notar. Ocupó cargos clave en el Banco Provincia con Scioli, llegó a ser gerenta con presupuestos millonarios en Aerolíneas Argentinas. Cuando se fue, demandó al Estado y cobró indemnizaciones enormes pagadas con el dinero de todos los argentinos. Se apoderó del mando del partido La Libertad Avanza en la Ciudad por órdenes de arriba, sin consultar a nadie, respondiendo solo a quien la puso ahí.

Pilar Ramírez.

Una farsa llamada “achicar el Estado”

Ramírez dice que hay que eliminar cargos innecesarios, pero lo que realmente busca es despedir a trabajadores que cumplen bien su función. Mientras tanto, ella misma llena organismos como el PAMI, el Ministerio de Cultura y la Agencia de Bienes del Estado con puros nombramientos a dedo: gente que no trabaja, que solo sirve para militar y responderle a ella.

Lo más indignante: el gremio mira para otro lado mientras cientos de empleados están a un paso de quedar en la calle, gracias a ese horror, a ese desastre de la Ley Bases: un cachivache armado a semejanza de la ley horrorosa que se dictó en el año 2024, ni bien asumieron. Ley que lo único que hizo es dejar gente sin trabajo. Y lo peor: en su propio espacio plantean modificar leyes para que trabajadores cumplan su tarea sin cobrar el sueldo que les corresponde.

Ramírez fue compañera de formula de Manuel Adorni durante las legislativas, dato que prefieren todos olvidar.

Negocios familiares a costa de todos

La mejor arma de la legisladora, y la fuente de su dinero, es su auspiciante: su marido Darío Wasserman. Wasserman, un larretista que entró a último momento en el armado de La Libertad Avanza en CABA justo antes de las elecciones. Previamente, declaraba sin reservas que prefería una presidencia del ex jefe de Gobierno porque el país iba a estar mejor, aunque en realidad iba a estar mejor para sus negocios personales. Se le suma que está denunciado por otorgar créditos irregulares: dinero prestado a allegados del partido, sin avales ni controles mínimos. Hechos que ya están en la Justicia, pero que nadie mueve.

Wasserman, ahora es vicepresidente del Banco Nación y utiliza a su esposa, Pilar, para expandir su influencia en CABA para continuar con sus negocios inmobiliarios a costa del bienestar de la gente. Su objetivo de gobernar la capital, de lograrse, podría ser problemático e irreparable para todos los ciudadanos.

Wasserman junto al ex Jefe de Gabinete, Guillermo Francos.

Y no termina ahí: utilizan la Agencia de Bienes del Estado como si fuera su inmobiliaria privada, armando negocios inmobiliarios sobre bienes públicos en beneficio de los suyos.

Karina y Ramírez junto a Nicolás Pakgojz, quién dirigió el AABE hasta fines de 2025, socio de Wasserman.

Problemas de lectocomprensión que ponen en riesgo la gobernabilidad

Las deficiencias de Ramírez salieron a la luz durante un debate sobre el presupuesto propuesto por el gobierno de Buenos Aires liderado por el PRO. Acusó a la administración de no cumplir con los ahorros prometidos, afirmando: «No hubo ahorro de $20 mil millones por eliminar las PASO porque desdoblaron la elección. No hubo ahorro de $300 mil millones, como prometió el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y sus Aliados. El presupuesto 2025 que se aprobó es el mismo que se mandó en septiembre ¿Y el ahorro?”

Sin embargo, sus afirmaciones fueron rápidamente desmentidas por el legislador Yamil Santoro, quien la criticó por no leer el presupuesto en su totalidad. Santoro aclaró que el presupuesto debe leerse comenzando por el cuerpo principal y siguiendo por los anexos, una práctica habitual para evitar errores a la hora de hacer cambios de última hora.

La incapacidad de Ramírez para comprender los procesos legislativos básicos que la llevan a difundir afirmaciones falsas tira abajo su credibilidad mostrándola no apta para un puesto tan importante en la política.

¿Queremos esto para la Ciudad?

Si Pilar Ramírez llega a tener mayor responsabilidad en la gestión porteña, estamos perdidos. No habrá cambio y renovación, como ella promete, sino la misma vieja política corrupta, traída por quién ya demostró lo que es capaz de hacer. Habla de libertad y usa el Estado para su familia, sus amigos y sus negocios, mientras nos pide austeridad a nosotros.

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