LA CLASE MEDIA TRABAJADORA DA EL GOLPE DE GRACIAS CONTRA KAMALA HARRIS

LA CLASE MEDIA TRABAJADORA DA EL GOLPE DE GRACIAS CONTRA KAMALA HARRIS

Donald J. Trump ha sido reelegido como presidente de los Estados Unidos, derrotando a Kamala Harris mostrando una clara diferencia de los datos demográficos que mostraban los medios respecto a la realidad. Los resultados mostraron una clara preferencia por Trump entre las mujeres blancas de los suburbios y los votantes latinos, grupos que anteriormente se inclinaban por los demócratas. No se trató simplemente de una “ola roja”, sino de un tsunami rojo trumpista.

¿Quién vota a los demócratas?

Para los demócratas, esta elección señala la necesidad de replantearse las preocupaciones de la clase media trabajadora, abandonada por el partido a favor de los ideales progresistas. Las fronteras abiertas, las políticas migratorias laxas y la amnistía masiva se han convertido en argumentos perdidos con grandes sectores del público, en particular entre los latinos. El Partido Demócrata, que alguna vez fue el campeón de la clase trabajadora, parece estar fuera de contacto con las mismas personas que fueron su columna vertebral durante generaciones.

Un problema importante es la incapacidad de los demócratas para comunicarse eficazmente con los votantes de la clase trabajadora. Mucha gente ahora ve al partido como dominado por un grupo de élite desconectado de los problemas comunes sociales.

Kamala Harris con el magnate progresista Alex Soros

¿Qué pasó con la clase media?

Si bien los demócratas cuentan con su base de votantes blancos educados, mujeres solteras y votantes negros, este grupo simplemente no es lo suficientemente grande como para ganar elecciones por sí solo. Durante años, los demócratas han sido acusados ​​de menospreciar a los estadounidenses de clase trabajadora, etiquetándolos de desconectados, supremacistas, deplorables o incluso de extremistas. Pero esta elección mostró que muchos estadounidenses están hartos de que les digan que sus preocupaciones no son válidas.

Para algunos, este resultado electoral trajo una sensación de alivio. Ver a progres de la televisión y redes sociales llorando, en lo que son cientos de videos y posts muestra una sed de venganza de las clases olvidadas por la propia elite política. Si bien ver la decepción de los demócratas puede ser divertido, estaría bueno saber si el partido aprenderá algo de esta derrota… por el discurso de derrota de Kamala, diría que por ahora no.

Trump dando un discurso en Grand Junction, Colorado. Fuente: AP Photo/Brennan Linsley

¿Miedo a Trump o miedo a ser olvidados?

Desde el inicio la campaña, aún con Biden como el elegido, los demócratas declararon esta elección como una batalla por el alma de Estados Unidos, presentando a Trump como una figura autoritaria peligrosa. Aun viendo esta versión totalmente edulcorada y agotada, poco parecida al enérgico, bromista y admirable Trump de 2016, los demócratas intentaron que el hilo conductor de su campaña sea el miedo hacia lo que podría venir con una nueva presidencia del magnate.

En vez de aceptar la mala campaña que hicieron, los comentaristas televisivos demócratas han señalado todo tipo de factores, desde el sexismo hasta el racismo y el patriarcado, como razones de la derrota de Harris, hasta insultando abiertamente al público latino que tanto decían amar. Pero la verdad puede ser más simple: los estadounidenses están cansados ​​de que se centren en la política de identidades raciales, el victimismo y la división. Quieren líderes que se centren en soluciones prácticas para que la clase media pueda vivir con la mayor tranquilidad posible.

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