TRAGEDIA DEL FENTANILO: DESREGULACIÓN, NEGLIGENCIA Y 90 MUERTES

Como Ministro de Desregulación, el eterno estatal, Federico Sturzenegger, impulsó una agenda agresiva para reducir el papeleo y los controles en organismos como ANMAT, con el supuesto objetivo de simplificar los procesos y aceptar certificaciones internacionales. En mayo de 2025, anunció que los 900 procedimientos de ANMAT podrían reducirse a la mitad, incluyendo la eliminación de las autorizaciones previas para ciertos productos importados.
Estas medidas eliminaron regulaciones vitales: controles que garantizaban la seguridad de los medicamentos y fármacos antes de llegar al público. Las consecuencias han sido catastróficas. Hasta la fecha, 90 personas han fallecido por fentanilo adulterado.
Una anécdota personal detrás del desastre
Una de las justificaciones oficiales para la desregulación de Sturzenegger fue una anécdota personal: en mayo, el hermano de un conocido suyo no podía importar vasos de la marca Stanley a través de Amazon porque ANMAT exigía una autorización, ya que el producto entraba en contacto con alimentos. Esta anécdota se convirtió en parte de la justificación para recortar la supervisión en todos los ámbitos, incluso en áreas tan críticas como la seguridad farmacéutica.
Ya en el mes de marzo de 2025, dos meses antes de las primeras muertes registradas por fentanilo, ANMAT ya había emitido una advertencia por un lote contaminado de Propofol de HLB Pharma, ordenando su retiro inmediato. Sin embargo, con el fentanilo, la advertencia llegó demasiado tarde.
HLB Pharma, propiedad de Ariel García Furfaro, abastecía al menos a 12 gobiernos provinciales. En algunos casos, las compras fueron sospechosamente «generosas». Por ejemplo, José C. Paz, un municipio de tan solo 300.000 habitantes, compró a la empresa más medicamentos que toda una provincia.


“Si no lo veo, no es ilegal”
ANMAT, dirigida por Nélida Agustina Bisio desde diciembre de 2023, no detectó irregularidades en HLB Pharma ni en Laboratorios Ramallo. Tengase en cuenta que Bisio ingresó en ANMAT en 1993, aún así decalara que todo se trató de un error a pesar de los 30 años de experiencia. Entre las fallas se incluyen omitir las inspecciones regulares e ignorar una visita en diciembre de 2024 de los únicos cuatro técnicos restantes de la agencia, quienes detectaron un «grave riesgo para la salud» en Laboratorios Ramallo. A pesar de esto, la planta no se cerró hasta febrero de 2025, lo que permitió la producción de lotes contaminados.

Mario Russo, Ministro de Salud de diciembre de 2023 a septiembre de 2024, estaba en el cargo cuando se produjeron los lotes contaminados de fentanilo en diciembre de 2024 y cuando se detectó el brote inicial en abril de 2025. Su incapacidad, o falta de interés, para retirar completamente el producto contaminado tras la primera víctima lo convierte en una figura cómplice del desastre.
Las investigaciones judiciales determinaron que se administraron más de 33.000 ampollas contaminadas, y que al menos 11.405 del peligroso lote 31202 seguían en circulación en mayo de 2025.
Mientras tanto, el actual ministro de Salud, Mario Lugones, ha continuado el encubrimiento. En lugar de corregir las fallas, omitió hechos clave y permitió que el fentanilo contaminado permanezca en los centros de salud.




