Promesas y mentiras del rey Milei.

A un año y cuatro meses de haber asumido como Presidente de la Nación, Milei hace la vista gorda con muchas de las propuestas que prometió realizar en campaña y que que hicieron que resalte como una figura inédita en la política argentina. Sin embargo, esa furia punk que destilaba al dar sus discursos, fue mermando en secuencias torpes de palabras que le escriben sus colaboradores, para que pueda cumplir con su función de mandatario: Termino siendo el clasico ejemplo del que promete y no cumple.
El Milei candidato a diputado, era efectivo: mantenía sus rabietas de panelista de TV, pero ahora aparecía para domar, no solo desde la economía sino desde la decencia política siendo el mismo, un nuevo exponente de cómo se tenían que hacer las cosas bien, sin miedo a pagar los costos respecto a su imagen personal. Para eso, lanzó diferentes «bombas» televisivas y desde el exabrupto, intentó imponer la justicia para con el ciudadano a pie y para aquellos que ven su economía personal (o empresaria) ahogada por impuestos.
Todo esto tenían su nombre y apellido : la casta política y el Banco Central Argentino…así como un hijo en común, que es el muy devaluado Peso Argentino. Esto posicionó al «Javo» como un embajador de las buenas prácticas en economía, y como un referente argentino de los que tienen como un faro a las potencias europeas y a los Estados Unidos. El grueso de quienes decidieron seguirlo por esta postura, fueron jóvenes de entre 17 y 30 años que se volcaron al fanatismo de un ídolo mediático que terminó desembarcando fuerte en política y el resto….ya lo conocemos.
Las promesas de Milei: Greatest hits.
1- DOLARIZAR LA ECONOMÍA: Fue la gran promesa de campaña y casi una marca personal del Milei rompeportones, que describía al peso como «hielo derritiéndose en el Sahara» y comparable a excremento. Cada vez que se lo consultó sobre el tema, volvía a afirmar que se dolarizaría el pai sin atisbo de duda, contundente. Sin embargo, hoy Milei trata de mandriles a quienes se la exigen y se apunta en reforzar el peso como moneda fuerte. Hoy lo más parecido a lo que prometió, es la corrida cambiaria intermitente que azota desde el comienzo del año, sumado a la contracción de la actividad empresarial, que ya le teme a las luces rojas del FMI y prefiere adelantar importaciones y no liquidar sus reservas.
2- Detonar el Banco Central: Otro clásico latiguillo de Milei, que repitió como un mantra hasta el cansancio y que (en parte) lo convirtió en una especie de dibujo animado argentino. En un programa de TV lo vendaron, y molió a palazos una maqueta del BCRA , bien al estilo del thrash o TV basura. Hoy toda esa energía quedó en la nada, y se autoparodia: El banco toma deuda externa para «acumular reservas»y no hace pie frente a los aranceles de la era Trump. Dato curioso: Milei fue pasante de prácticas en el BCRA y fue echado por falta de solvencia técnica e informes desfavorables.
3- Minimizar al Estado: Milei se jactaba de ser un opositor acérrimo del Estado, al que calificaba como una agrupación que administraba el monopolio de la violencia y se financiaba mediante impuestos ( no voluntarios) y que desbordaba de políticos parásitos e inútiles. Hoy el Congreso y las redes sociales están plagadas de gente poco calificada que con toda obsecuencia defienden a Javier y Karina como una dupla monárquica. Borraron cualquier clase de práctica reflexiva en política y ejercen el absolutismo: si nos contradecis, te cortamos la cabeza…además de destinar fondos públicos exorbitantes en pavadas como el catering de sus simpatizantes. Algo no menor es que es gracias al aparato del Estado que Milei promocionó la cripto-estafa $Libra, lo que permitió el robo de millones de dólares a incautos que rinden culto a la figura presidencial. Además utilizó el aparato represivo estatal para reprimir jubilados a mansalva, algunos incluso fueron desvanecidos a golpes y es frecuente el uso de pantallas y teleprompters públicos para señalar enemigos del gobierno.

4- Minimizar los impuestos: «Antes de subir un impuesto, me corto un brazo» exclamaba Milei hace unos años cuando le consultaban sobre el tema, y él siempre respondía vehemente lo mismo…Como presidente le aumentó sistemáticamente los impuestos a lo trabajadores y a los monotributistas, contrario a su promesa de disolver el 90% de los impuestos estatales (esos que ahogan a los argentinos). Si bien es cierto que redujo el impuesto Pais y sobre diferentes productos agrarios, el primero terminó subiendo al 17;%, así como la eliminación de la devolución, del 21% del IVA. El monotributo duplicó el monto de sus cuotas, el combustible fue también sofocado a impuestos y se encadenó a las subas de los alimentos y productos de la canasta básica.En abril del 2024 el Congreso aprobó una serie de cambios dirigidos a los monotributistas y los trabajadores en relación de dependencia , que les incrementa su carga impositiva mientras mejoran las condiciones para los altos patrimonios.
5- El costo que pagaría la casta política y la protección a los vulnerables: Milei sostuvo un discurso mas o menos homogéneo y justiciero, que despreciaba los costos políticos tradicionales, las transferencias discrecionales y todo aquel mecanismo que permitiera hacer de los funcionarios, gente rica y poderosa…una casta. Ni bien asumió, sometió a los trabajadores a un ajuste sin precedentes (no hay plata), que le empobreció la vida sobre todo a los jubilados, que prácticamente pasaron a tener practicas propias de los pobres: comer una vez al día o no comer. También se repartieron puestos a toda clase de simpatizantes sin idoneidad, y se licitaron enormes sumas de dinero en estupideces…como catering de fiestas y sanguchitos.
Además Milei ha tenidos brotes de mesianismo: El se ha declarado como un experto en crecimiento (con y sin dinero) que tuvo visiones con filósofos afines como Murray Rothbard o Ayn Rand, que lo aconsejaron y alentaron en asumir la presidencia de Argentina.
Sin embargo, hoy se maneja en forma relativamente aislada y fuentes cercanas lo notan desanimado: no estaria comodo con el poder, más bien lo estaría sufriendo. Según su ex-mejor amigo y economista, Diego Giacominni, Milei no soporta pagar los costos de nada y prefiere deslindar responsabilidades, como la política partidaria.




