TRUMP Y SILICON VALLEY POR GROENLANDIA Y LA DOMINACIÓN MUNDIAL DE RECURSOS

A pesar que el apoyo de Trump a candidato a presidente venía de sus promesas y políticas anti guerra y anti intervención, hoy sus seguidores aplauden las propuestas de tomar Groenlandia, Canadá y Panamá. El nuevo Trump financiado desde la capital tecnócrata de Silicon Valley, parece dejar de lado el pacifismo para enfocarse en una competencia brutal contra China y el BRICS como conjunto.

¿Por qué Groenlandia?
Los países vecinos de la región (Dinamarca, Noruega, Rusia, Canadá y Estados Unidos) llevan mucho tiempo compitiendo por el control del Ártico, especialmente por su potencial energético. Estas naciones van estableciendo bases militares e instalaciones de extracción de energía. Se estima que la región contiene 90.000 millones de barriles de petróleo, lo que equivale al 5,9% de las reservas mundiales conocidas, o el triple de las reservas de Estados Unidos.
Estas nuevas reservas de petróleo son necesarias para mantener la maquinaria estadounidense a pie, en una guerra tecnológica contra China quién está dejando atrás a toda la competencia extranjera. La alianza BRICS posee el 43,34% de la producción de petróleo mundial, pudiendo ser un competidor con el país del norte, por ende, la toma de Groenlandia sería un paso lógico para que Washington se mantenga en juego.
Más allá de su riqueza en recursos, el Ártico tiene importancia estratégica debido al surgimiento de una ruta de navegación central. En la actualidad, los barcos comerciales navegan por rutas más largas alrededor del hielo a través de los pasos del noroeste o el noreste. Las potencias podrían abrir una ruta directa entre Europa y Asia y reconfigurar el comercio mundial.
Para ayuda de Trump, el partido actual gobernante es el socialista “Comunidad Inuit” que tiene como proyecto separar al país de Dinamarca. Una separación podría dar más flexibilidad a tratos con Estados Unidos a pesar de la retórica anti extractivista del gobierno inuit.

Silicon Valley quiere los recursos de Groenlandia, Trump es su vocero
Con un estimado del 25% de las reservas de tierras raras del planeta, Groenlandia está en la mira de los tecnócratas hace casi 10 años. Estos recursos, críticos para la tecnología avanzada y las aplicaciones militares, son valiosos pero difíciles de extraer debido a los altos costos y la contaminación radiactiva. Las tierras raras son valiosas para la industria de automóviles eléctricos (que domina China), celulares y armamento militar moderno.
No es de sorprender que China lidera la producción de tierras raras y controla el 80% del mercado, junto a su alianza con Corea del Norte que posee grandes territorios de tierras raras sin explotar.
Las empresas respaldadas por Estados Unidos como KoBold Metals, financiada por los multimillonarios Jeff Bezos y Bill Gates, se están asociando con Bluejay Mining para explorar los recursos de Groenlandia utilizando técnicas impulsadas por IA para identificar sitios de perforación.

El problema de los capos de Silicon Valley es que el gobierno groenlandés trabó los intentos de exploración de petróleo, gas y uranio, por ende, necesitan que a la fuerza obliguen al gobierno inuit que de total flexibilidad para su extracción.
Posiblemente el proyecto pacifico sea que se implemente un régimen similar al de Argentina con el RIGI, que da vía libre a las grandes empresas de extraer nuestros recursos sin dejar un centavo al país, proyecto aplaudido por el tecnócrata Elon Musk. El proyecto violento, sea sancionar a Dinamarca o a la próxima a separarse Groenlandia al punto que no le quede otra que ceder sus recursos para no terminar en la quiebra.
El proyecto de la toma anglosajona de Groenlandia está coordinado también con la corona británica, siendo que varios políticos también aplauden la idea de quitarle territorio a Dinamarca y explotarlo a su gusto. El candidato a Primer Ministro, el influencer Andrew Tate, también ha hablado abiertamente sobre su apoyo al proyecto de conquista.
La realidad en fin es que imperio yanqui necesita los recursos de tierras raras de Groenlandia, su ubicación y más alianzas desesperadas para pelear contra el BRICS.




