Una marcha con gusto a razzia: golpean a jubilados y fotógrafos por manifestarse.

Una marcha con gusto a razzia: golpean a jubilados y fotógrafos por manifestarse.

«Si quieres una visión del futuro, Winston, imagina una bota aplastando una cabeza para siempre» (George Orwell -«1984»)

El miércoles 21 de mayo se desarrolló una nueva marcha de jubilados frente al Congreso de la Nación, que derivó en enfrentamientos con fuerzas de seguridad. La manifestación comenzó a las 15, precedida por una convocatoria una hora antes, con la participación del padre Paco Olveira, detenido en protestas anteriores. También estuvieron presentes dirigentes del Polo Obrero como Eduardo Belliboni y representantes de la UTEP.

Las columnas de manifestantes se concentraron en la plaza frente al Congreso y se movilizaron hacia la intersección de las avenidas Rivadavia y Callao. El operativo de seguridad montó un amplio vallado y la intervención de la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura, que aplicaron el protocolo antipiquete para evitar cortes de calle. Se dejó libre Rivadavia para el tránsito, pero Callao fue bloqueada, generando demoras.

Durante la protesta, cuando los manifestantes intentaron realizar un «semaforazo», la Gendarmería avanzó y se produjeron incidentes. Hubo enfrentamientos con palos, gases lacrimógenos y gas pimienta. Algunos manifestantes llevaban el rostro cubierto y respondieron con golpes, cinturones y hasta robaron escudos policiales. Varios manifestantes resultaron heridos y fueron atendidos por grupos de primeros auxilios. Al menos cuatro personas fueron detenidas en el lugar, y otras 14 fueron demoradas en terminales ferroviarias.

La ministra Patricia Bullrich, justificó el operativo al señalar que “grupos violentos, entre ellos el movimiento Antifa, convocan a la marcha para atacar a la policía” y advirtió que “no son manifestantes, son violentos con antecedentes”.

La protesta coincidió con el fracaso de la sesión especial convocada por la oposición en la Cámara de Diputados: Con solo 124 legisladores presentes, no se alcanzó el quórum necesario para tratar proyectos vinculados al aumento de jubilaciones, una moratoria y la declaración de emergencia por inundaciones en Zárate y Campana. Las tensiones internas en la oposición, particularmente en torno a la disputa por un cargo en la Auditoría General de la Nación entre Mario Negri y Emilio Monzó, contribuyeron al fracaso parlamentario. El Gobierno ya anticipó que vetará cualquier iniciativa vinculada a bonos o moratorias para jubilados.

 «Ven a la prensa como algo a reprimir» (Tomás Cuesta, fotógrafo.)

Durante la marcha , Tomás Cuesta, fotógrafo y camarógrafo de 28 años, fue violentamente detenido por efectivos de Gendarmería Nacional mientras registraba el operativo policial para Amnistía Internacional. La detención ocurrió al concluir la movilización, cuando Cuesta intentaba filmar el arresto de un jubilado que asiste regularmente a las marchas.

La muerte de Floyd en EEUU. El gendarme utilizo la misma maniobra con el fotógrafo, Tomás.

Según lo que el fotógrafo comentó en radio AM 750, al intentar documentar el hecho, los agentes intentaron impedirle grabar, le golpearon la cámara y, ante su insistencia, lo arrojaron al piso y lo redujeron de forma agresiva. Una imagen del momento se viralizó rápidamente: muestra a un gendarme con la rodilla sobre su cuello mientras Cuesta manifiesta no poder respirar, evocando el caso de George Floyd en Estados Unidos.

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