COMO MUSK COMPRÓ LA CAMPAÑA DE TRUMP

Elon Musk, el hombre más rico del mundo, se ha mudado a Pensilvania, un estado clave en el campo de batalla electoral, y trajo a un equipo de expertos para asegurar la victoria de Donald Trump. A pesar de ser un donante constante del partido Demócrata, Musk dice que hasta piensa en la posibilidad de ir puerta por puerta para persuadir personalmente a los votantes de votar al candidato republicano.
- Musk ha donado entre 140 a 180 millones de dólares a la campaña de Trump
- X Twitter ha colaborado censurando el dossier con información injuriante sobre J.D. Vance
- Musk está reuniendo otros billonarios, especialmente de tecnología, a apoyar a Trump
Musk ha utilizado su red social X Twitter, que compró por 44 mil millones de dólares, para promover la campaña de Trump. Con más de 200 millones de seguidores, Musk ha estado compartiendo publicaciones que elogian a Trump y atacan a su rival Kamala Harris. En sus posts, comparte noticias fulminantes sobre el Partido Demócrata, acusándolos de querer mantener el poder permanente trayendo inmigrantes indocumentados. Esta táctica ha convertido a su red en una poderosa herramienta para dar forma a la narrativa electoral.

Más allá de las redes sociales, Musk también está desempeñando un papel financiero importante. Ha financiado un súper PAC (Comité de Acción Política) llamado America PAC, al que personalmente aportó millones de dólares. Este PAC se centra en conseguir votos para Trump no solo en Pensilvania, sino en todo el país. Informes del portal New York Times muestran que Musk invirtió decenas de millones de dólares para e contratar a miles de trabajadores para sondear los barrios, tocar puertas y promover el mensaje trumpista. La visión de Musk es aplicar las mismas estrategias y disciplina que utilizó en sus empresas (Tesla, SpaceX y X Twitter) al campo de batalla político.
Inicialmente, Musk no estaba totalmente comprometido con apoyar a Trump. A principios de 2024, supuestamente vio a Trump como el menor de dos males e incluso consideró respaldar al gobernador de Florida, Ron DeSantis. Ahora ve la reelección de Trump como fundamental para el futuro de Estados Unidos, enmarcando la elección como una lucha contra las políticas progresistas que, según él, dañarían a la nación.
Influyendo en la campaña
Musk, un declarado socialista tecnócrata, vive de sus estafas ponzi tecnológicas: anunciar proyectos futuristas y conseguir financiamiento del Estado para poder hacerlas realidad.
Durante su presidencia, Trump criticó a Musk por hacer autos eléctricos que no llegan lejos y naves espaciales que explotan al despegar, proyectos que si no fuera por el dinero estatal, serían todos inútiles. Trump hasta llegó a expresar en su red social “Truth Social”, que en su encuentro debería haber hecho que Musk se pusiera de rodillas y le rogara por mas dinero… que seguro lo hubiera hecho.

Entre el golpe de Estado de Bolivia de 2019, donde Musk dijo haber sido ideólogo, su apoyo a Milei y ataques contra Lula da Silva, se empieza a perfilar como un líder tecnocrático, por encima de cualquier jefe de Estado. El objetivo de Musk, que deja muy claro en sus posteos, es que los Presidentes sean solo administradores y facilitadores de los negocios que él quiere realizar. No quiere realizar inversiones, quiere que le regalen los recursos y manejos del Estado, y en caso de ganar, Trump será su nuevo facilitador.





