La Caída Del Titán Trump

Ante un nuevo intento de asesinato, muchas de las miradas están atentas a las posibilidades del fin del candidato presidencial, aunque algunos mas escépticos ven estos sucesos como una forma desesperada de aumentar su popularidad.
- Trump se postula por cuarta vez a la presidencia de Estados Unidos, buscando mantenerse en el centro de atención, como lo ha hecho desde sus días en televisión en los años ’70.
- Se esperaba que Trump ganara fácilmente debido al descontento con la administración de Joe Biden y Kamala Harris, pero no consideró varios factores problemáticos.
- Los jefes de campaña de Trump, Susie Wiles y Chris LaCivita, adoptaron estrategias desconectadas de las prioridades conservadoras, alienando a los votantes blancos de clase media.
En su cuarta postulación a presidente de Estados Unidos (la primera fue en el 2000 como independiente), Trump intenta mantenerse en el estrellato. Desde su incursión como opinologo de televisión en los ’70, el empresario neoyorkino siempre ha tenido una necesidad de estar en la boca de todos, especialmente en los medios.
Ante el desastroso gobierno de Joe Biden y Kamala Harris, la victoria de Trump se creía asegurada, no había forma que alguien quisiera seguir en este ambiente de alta inflación (para los estándares norteamericanos) y de guerra perpetua, pero parecería que el candidato no tenia varias cosas en cuenta.
Luego del primer intento de asesinato, se realizo la convención republicana donde Trump recibiría la nominación y presentaría formalmente a su Vice, el senador de Ohio J.D. Vance. Vance un sujeto casi desconocido que apenas logro los votos suficientes para ocupar su banca, su pequeña fama viene por su libro “Hillbilly Elegy” y su adaptación por Netflix.

Vance posiblemente es todo lo contrario a lo que un “conservador” estadounidense puede querer en su candidato: abiertas tendencias homosexuales mencionadas en su libro y blog, fotos vestido de mujer en fiestas universitarias, odio hacia el trabajador blanco también en su libro y casado con una mujer de la India. En 2016, Vance se autodenominaba un “never trumper”, ósea un republicano anti Trump, calificando al candidato en televisión abierta como un demente o el nuevo Hitler.

Aun así, se festeja su candidatura solo por que Trump lo eligió, ¿o no fue así?
La candidatura de Vance viene de un entramado de poder que gira alrededor de la empresa “Palantir Technologies”. Palantir es una empresa de vigilancia masiva cuyos principales clientes son la CIA, el FBI, gobiernos locales y gobiernos internacionales. Vance es socio del fundador de la empresa, el alemán Peter Thiel, autoproclamado el mayor inversionista gay republicano.
Los diversos juicios que enfrento Trump en la primera mitad de este año hicieron que los inversionistas no quisieran poner dinero en su campaña. Fue en una reunión donde Vance y Donald Trump Jr. (el hijo mayor) movieron los hilos para volver a conseguir esa financiación. El dinero vino de personajes inesperados, en su mayoría demócratas eternos como el millonario Bill Ackman que buscaban un candidato que apoyara al 100% a Israel en su actual conflicto luego de que el gobierno Biden se rehusara a apoyar al premier Netanyahu.

Junto a Ackman, la millonaria israelí Miriam Adelson también se sumo a la campaña con arriba de 20 millones de dólares para Trump, que al igual que su fallecido esposo, piden apoyo completo a la cruzada de Netanyahu.
Estos financistas tienen una gran relación con la antes mencionada Palantir, en que la empresa tiene como uno de sus mayores contratistas al gobierno israelí, por lo que la prolongación o extensión del conflicto actual significaría muchísima ganancia para ellos.
Con el dinero de Thiel y el pedido de Donald Jr., a Trump no le quedo otra que aceptar a Vance como compañero de formula, a pesar que su elección original había sido Doug Burgum, gobernador ultra conservador de Carolina del Norte. Mucha gente quedo sorprendida con lo que se mostro en la convención anual republicana: canticos hindúes, raperos, estrellas pornográficas tatuadas, cosas que uno difícilmente relacionaría al republicanismo estadounidense.

La campaña pareció empezar con el pie izquierdo y solo siguió empeorando. Otros responsables de la debacle fueron sus dos armadores de campaña: Susie Wiles y Chris LaCivita. Ambos personajes que originalmente estaban en contra de Trump, hasta pidiendo su arresto en 2021 luego del evento del 6 de enero, parecerían estar desconectados de los pedidos reales del publico conservador: inmigración cero y ninguna guerra contra Irán. En cambio, los armadores dejaron a Trump hablando sobre inflación en el supermercado, visas de residencia para estudiantes extranjeros, discursos de reggaetoneros en condados blancos de clase media y apoyo al aborto, una formula para el desastre. La mismísima Wiles declaro abiertamente que por cada “Karen” que perdieran en los votos, estarían sumando a un “Jamal” y a un “Enrique”, lo que muestra que Trump ha abandonado a la clase media blanca trabajadora que fueron quienes lo llevaron a la presidencia en 2016.
Mientras Trump se hunde en las encuestas, el Partido Demócrata encendió toda su maquinaria propagandística para poder transformar a Kamala Harris en un candidato votable. Harris, la Vice de Joe Biden quien fue despedido de la campaña por su propio partido manejado por las familias Pelosi, Obama y Clinton. La imagen de Kamala jamás fue buena, su única aparición gubernamental en estos tres años fue durante su gira por centro américa para rogar que no vengan mas inmigrantes, cosa que no logro. Titulada la “Tsar de la frontera”, ella era la encargada de evitar el paso masivo de migrantes hacia territorio estadounidense, aunque su horrible trabajo devino en la peor crisis migratoria de la historia del país. En 2023, diversos actores de Hollywood firmaron una carta al Partido Demócrata pidiendo que no postularan a Kamala para las siguientes elecciones porque su baja popularidad iba a hacer que Biden perdiera. Aun así, el partido izquierdista no iba a dejar que la victoria se les escapara, utilizando los medios, las redes y su equipo de asesores, lograron revertir la situación, convirtiendo a Kamala en una persona simpática con los votantes y sumándo a Tim Walz, gobernador de Minesota como compañero de formula. Walz, a diferencia de Vance, es un sujeto que puede captar a la clase media blanca, siendo un hombre muy cercano a los sindicatos, militante de los derechos de los trabajadores y fanático de la cacería.

A tan solo dos meses de las elecciones, parecería que Trump está desesperándose, sumó al demócrata Robert F. Kennedy Jr. a su campaña, intenta ocultarlo a Vance todo lo posible, no puede emitir opiniones conservadoras por presión de su hijo y sus armadores de campaña, por lo que su mensaje a la gente termina siendo confuso y hasta irrelevante. El segundo intento de asesinato por un hombre que por alguna razón no estaba en la cárcel después de haber tenido altercados con la policía y posesión de explosivos en 2002, da la impresión que están intentando victimizarlo lo suficiente para dar la imagen de “el luchador contra el sistema que pone en riesgo su vida”, aunque la realidad es que el Trump de 2016 ya no existe, sino solo un hombre intentando sostener su vieja fama y un circulo de incompetentes que podrían llevarlo al fin de su carrera política.




