El periodismo crítico en la mira de la SIDE.

El Gobierno nacional negó que la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) esté llevando adelante tareas de espionaje interno contra opositores, periodistas o críticos, luego de que los medios locales revelaron la existencia de un documento secreto con lineamientos que podrían habilitar este tipo de prácticas.
El informe periodístico, firmado por Hugo Alconada Mon, expuso que el nuevo Plan de Inteligencia Nacional (PIN), de 170 páginas y elaborado bajo la dirección de Sergio Neiffert, autoriza a la SIDE a recolectar información sobre actores que generen una “pérdida de confianza” en las políticas económicas o que busquen “erosionar” la credibilidad de los funcionarios. También señala como objeto de interés a quienes puedan “manipular” a la opinión pública, especialmente mediante inteligencia artificial.

El documento establecería, además, la posibilidad de investigar a periodistas, economistas y académicos, en línea con declaraciones recientes de funcionarios del Gobierno, quienes expresaron la necesidad de “odiar más” a los trabajadores de prensa no alineados.
Ante estas denuncias, la Oficina del Presidente confirmó la existencia del documento, pero rechazó que tenga fines persecutorios. “Este es el primer gobierno en décadas que ha tomado la decisión política de no utilizar la SIDE para perseguir opositores, periodistas o adversarios políticos”, sostuvo en un comunicado oficial.
La culpa es del otro.
Según el Gobierno, el PIN es un documento secreto que solo pueden consultar el Presidente, la Secretaría de Inteligencia y la Comisión Bicameral Permanente del Congreso. Añadieron que su finalidad es promover los intereses estratégicos del país, y que continúa con ejes previos como la prevención del terrorismo, el crimen organizado y la defensa de la soberanía en el Atlántico Sur.
A comienzos de mayo, el Ejecutivo había incrementado el presupuesto de la SIDE en $ 25.000 millones, de los cuales $ 8.000 millones se destinaron a gastos reservados, es decir, sin control parlamentario. El área es manejada por Santiago Caputo, asesor presidencial de máxima confianza.

El presidente Javier Milei replicó el comunicado en sus redes sociales, reiterando sus críticas al periodismo, al que calificó como “los mayores creadores de noticias falsas”Sin embargo, Hugo Alconada Mon ratificó su información.
El Plan de Inteligencia Nacional, bajo la conducción de Sergio Neiffert, establece los lineamientos generales del sistema de inteligencia y busca recabar información sobre quienes busquen erosionar la confianza de la opinión pública en los funcionarios o generar una pérdida de confianza en las políticas económicas. También apunta contra quienes puedan manipular a la opinión pública durante procesos electorales o difundir desinformación, incluso mediante inteligencia artificial.
De comprobarse que el gobierno realiza inteligencia sobre actividades lícitas, estaría cometiendo un delito. (Miguel Ángel Toma, ex secretario de Inteligencia)
Los lineamientos tradicionales y los objetivos respecto a la prevención del terrorismo siguen bajo la misma premisa La legislación vigente prohíbe expresamente tareas de espionaje interno o represivo. Dijo también que durante el kirchnerismo existió un sistema paralelo de espionaje ilegal y que se encontraron carpetas con información personal sobre opositores y periodistas, incluyéndose él mismo.
Respecto al PIN, afirmó que el documento permite investigar a quienes promuevan distorsiones en la percepción pública y que los hechos son sagrados, pero las interpretaciones son públicas.




