OTRO BOCHORNOSO ACTO DE KARINA CON LA AYUDA DE CAPUTO

Karina Milei sigue acumulando fracasos en su intento por posicionarse políticamente en fila para las elecciones presidenciales. Su más reciente acto en Palermo fue otra muestra del desgaste que atraviesa su figura y la falta de convocatoria de su espacio.
A pesar de la grave crisis de imagen que enfrenta su hermano por el escándalo de la criptoestafa $LIBRA y los crecientes rumores sobre la renuncia de Luis Caputo, Karina decidió seguir adelante con el evento, aunque el resultado fue un bochorno extra para su campaña.
Un desierto
Como es acostumbrado, en los “eventos” de afiliación de Karina, muy poca gente concurre, normalmente siempre son los mismos y con los mismos carteles como el que reza “Virrey del Pino”. Se le suma la costosa custodia que la acompaña a todos los actos pagada por todos nosotros.

Consciente de que esta convocatoria sería otro fracaso, su equipo recurrió a contratar un micro para llevar 100 personas a un barrio con más de 250.000 habitantes. La estrategia fue un reflejo del declive que enfrenta el armado libertario, especialmente en distritos donde antes se jactaban de contar con un apoyo sólido. Pilar Ramírez, una de las figuras encargadas del armado en la zona, intentó mostrar músculo político, pero la realidad fue contundente: su «bastión» libertario todavía no puede movilizar gente.

Para rematar la jornada, organizaron un «after office libertario» que apenas reunió a 15 personas, confirmando que el entusiasmo que alguna vez rodeó al movimiento de los Milei se está diluyendo rápidamente.
Mientras tanto, Luis Caputo intenta mostrarse más cercano a la gente, despojándose de su Rolex en un intento por conectar con la ciudadanía común, aunque el gesto no parece suficiente para frenar la crisis interna que atraviesa el gobierno.

Con cada evento que pasa, queda más claro que la estrategia de Karina no funciona. Su falta de liderazgo, la creciente impopularidad de su hermano y la ausencia de estructura política real la están dejando sin margen de maniobra. La desesperación ya es evidente, y los próximos meses serán clave para ver hasta dónde puede sostenerse en una campaña que, a todas luces, se cae a pedazos.




