EL NUEVO PROYECTO NUCLEAR DE MILEI PARA BENEFICIO DE ELON MUSK Y EURNEKIAN

Como parte del desguace del Estado argentino, la energía nuclear no quedaba atrás como sucedió con la destrucción del reactor CAREM 25, proyecto de vanguardia único en el mundo, que ayudaría a proporcionar de energía a todo el país, en especial zonas alejadas, además de dar ingresos por 4000 millones de dólares por cada reactor. Como parte de la agenda del FMI de crecimiento cero, el proyecto quedó paralizado por años hasta ser cancelado totalmente por la gestión libertaria, hasta el posible hurto de sus planos de construcción por medio de un hackeo.
Ahora, Milei anuncia un nuevo proyecto nuclear, pero no aclara al público quienes van a ser los beneficiarios.

Los datos:
El 20 de diciembre, en una conferencia de prensa junto a su asesor principal, Demian Reidel, y el presidente del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, Milei presentó un plan diferente. El nuevo «Plan Nuclear Argentino» se centra en:
- Construir un pequeño reactor modular (SMR) en el sitio de Lima (donde se encuentran Atucha I y II). El CAREM 25 no está en los planes.
- Expandir la minería de uranio para la exportación.
En una entrevista posterior transmitida por streaming, Milei mencionó los planes para construir Atucha III y afirmó que Argentina estaba siete años adelantada en el desarrollo de reactores modulares para exportación. También afirmó incorrectamente que INVAP, la reconocida empresa de tecnología nuclear, era privada cuando en realidad es una empresa estatal perteneciente a la provincia de Río Negro.
El Jefe de Gabinete de Asesores del Presidente de la Nación, Damian Reidel, físico vinculado a las bancas Goldman Sachs y JP Morgan, fue nombrado presidente del Consejo Nuclear, integrado por el socio de Alberto Fernández, Guillermo Francos; el ministro de Defensa, Luis Petri; y Germán Guido Lavalle, presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

Los beneficiarios:
Eduardo Eurnekian, dueño de la Corporación América, jefe de Milei por años, principal ideologo de su campaña a presidente y uno de los empresarios más ricos de Argentina, adquirió recientemente minas de uranio en Río Negro por 160 millones de dólares. La adquisición se hizo aprovechando las exenciones impositivas previstas en la controvertida «Ley de Grandes Inversiones».

Para agregar más intriga a la narrativa del uranio, ha resurgido el interés de Elon Musk en los recursos de Argentina. Musk, cuyas empresas Tesla y SpaceX dependen en gran medida de minerales críticos, expresó interés en asegurar suministros de uranio y litio. Argentina, con sus ricos depósitos, es vista como un objetivo potencial. Algunos analistas especulan que la reactivación de la minería de uranio podría allanar el camino para asociaciones o acuerdos que involucren a las empresas de Musk, entrelazando aún más los intereses corporativos globales con el futuro nuclear de Argentina.

Privatizaciones forzosas
Los esfuerzos de privatización se están acelerando quitando cualquier decisión del Estado en materia nuclear:
- IMPSA, un fabricante de componentes nucleares con sede en Mendoza, está siendo vendido a la firma estadounidense ARC Energy.
- La NASA (operadora de las plantas nucleares de Argentina) está ofreciendo el 49% de sus acciones a compradores privados, con Eurnekian entre las partes interesadas. Los salarios de los trabajadores siguen congelados mientras que los ejecutivos ganan más de 10 millones de pesos mensuales.
- DIOXITEK, que produce combustible nuclear y fuentes de cobalto-60, enfrenta despidos masivos.
Todo esto mientras la CNEA, columna vertebral del sector nuclear argentino, está perdiendo talentos debido al estancamiento de los salarios, que han perdido más del 30% de su valor en el último año. Su presupuesto se reducirá en un 40% en dos años lo que nos deja sin una visión a futuro de un proyecto real nuclear argentino.




