PERDONANDO LOS CRÍMENES DE LA FAMILIA BIDEN Y OCULTANDO OTROS

Antes de dejar su puesto, el actual presidente de Estados Unidos, Joe Biden ha decidido perdonar públicamente a su hijo Hunter, quién está acusado de no pagar $1,4 millones en impuestos y presentar declaraciones falsas entre 2016 y 2019.
“Nadie está encima de la ley”
Al igual que Al Capone, la justicia castiga a alguien por evasión de impuestos al no poder arrestarlo por los cargos realmente preocupantes. Hunter es acusado de malversación de fondos públicos en un puesto del directorio de la empresa de gas “Burisma” de Ucrania, que los Biden usaban para lavar dinero y otras actividades ilícitas. Hunter saltó al estrellato por el filtro de sus fotos intimas en la llamada “Laptop del infierno”, una Macbook que dejó para reparar y luego olvidó, donde se lo podía ver en paños menores con mujeres jóvenes (y algunas posiblemente menores de edad) consumiendo distintos estupefacientes, siendo hijo del político que más persiguió la drogadicción en la historia del país.

El escándalo se remonta a 2019, cuando Donald Trump, entonces primer mandatario, le pidió al presidente ucraniano Volodimir Zelensky que investigara el papel de Hunter en Burisma que le pagaba a Hunter 83.000 dólares al mes a pesar de su falta de experiencia en el sector energético. La solicitud de Trump condujo a su destitución por parte de los demócratas de la Cámara de Representantes, que lo acusaron de abuso de poder para obtener beneficios políticos.

¿El objetivo es proteger a Biden?
Los medios republicanos argumentan que el indulto no tiene que ver con los problemas legales de Hunter, sino con proteger a Biden de un mayor escrutinio. Los negocios de Hunter, especialmente su participación en tráficos de influencias en Ucrania y China, han sido vistos como negocios de su padre encubiertos y a su hijo como un testaferro.
El indulto también parece proteger a Hunter de investigaciones más serias sobre sus negocios en el extranjero. Al evitar cargos como no registrarse como agente extranjero, lo que podría haber implicado al presidente, el Departamento de Justicia ha limitado el alcance de las investigaciones sobre estas acusaciones.

Revelaciones de los denunciantes
Los denunciantes de la oficina de impuestos, Joseph Ziegler y David Shapley testificaron que los fiscales federales se negaron a presentar cargos serios contra Hunter, por miedo a persecución política. Los fiscales permitieron que los plazos de prescripción caducasen en el caso de delitos graves y evitaron investigar pruebas que pudieran implicar a Joe.
El fraude fiscal estaba vinculado a ingresos no declarados que venían de los negocios extranjeros de la familia Biden. Estas ganancias entraban por medio de entidades ucranianas y chinas que pagaban por el acceso a la influencia del presidente Biden, siempre muy conectado al Partido Comunista chino. El momento del indulto, que abarca un período de once años, elimina la posibilidad de volver a examinar estos acuerdos en futuras investigaciones.

Ignorando otras causas
Esta exoneración de los cargos también sirve para que los medios sigan distrayendo al público de otras causas como la implicación de los Biden en negocios donde se incluyen menores de edad. Una de las fotos filtradas de la Laptop del Infierno mostraba claramente a una niña vestida de lencería siendo acompañada de la mano por Hunter. Cuando el escandalo explotó en su momento, los medios republicanos y demócratas hicieron odios sordos ante estos filtros, prefiriendo concentrarse en el tema de las adicciones a las drogas de Hunter antes de avivar a la gente de que hay algo más profundo y más siniestro detrás.





