EL NUEVO MONTAJE MEDIÁTICO DE BULLRICH DEVINO EN LA RUINA DE LA VIDA DE UN PROFESOR Y PADRE DE FAMILIA

La Ministra de Seguridad Patricia Bullrich no para la propaganda mediática en la cual intenta vender su personaje de “super agente del FBI” donde captura ladrones, narcos y terroristas internacionales cómodamente desde su ministerio y con una copa de vino en la mano. Esta vez la victima de la campaña mediática de la ex militante de Montoneros fue el colombiano Miguel Ángel Fierro Uribe, un profesor de inglés que vive en Argentina. Uribe enfrentó una crisis financiera sorpresa cuando su cuenta bancaria fue bloqueada el 24 de agosto. Recibió una notificación de su banco y dos billeteras virtuales que le informaron que sus cuentas habían sido congeladas por sospechas de terrorismo, según lo ordenado por la Unidad de Información Financiera (UIF).

Fierro Uribe llegó a Argentina en 2012 para realizar una maestría en la Universidad Nacional de Córdoba. Había tenido una vida tranquila con su familia en el pequeño pueblo de Porteña, Córdoba hasta que de repente descubrió que estaba vinculado a 34 operaciones ilegales que involucrarían terrorismo. Sus cuentas bancarias y de billeteras digitales habían sido todas bloqueadas sin ningún aviso previo.
No le quedó otra que acercarse a la Unidad de Información Financiera donde le informaron que no manejan casos individuales. A pesar de presentar una amplia documentación financiera, incluidas sus transacciones de criptomonedas y finanzas personales, nunca recibió una respuesta, lo que lo dejó en un limbo legal frustrante.
El 4 de septiembre, Infobae escrachó a Uribe publicando su nombre junto al de un ciudadano sirio, Tawfiq Muhammad Sa`id Al Law, afirmando que formaban parte de una red global que financiaba a Hezbollah. Esta revelación sorprendió a Uribe, que sólo había visto sus iniciales mencionadas en TN. Se preguntó cómo se había filtrado su identidad completa, sospechando que la información provenía del interior de la misma Unidad de Información Financiera que poca atención le prestaron previamente. El mismo día, Clarín publicó una historia similar, etiquetándolo como figura clave en una red internacional del Hezbollah.

Esta exposición mediática coincidió con la decisión política sobre si revocar un decreto del presidente Javier Milei, que asignaba fondos gigantescos a la SIDE, esto podría haber servido de excusa para justificar los fondos mediáticamente.
Uribe viajó a San Francisco, Córdoba, para buscar ayuda legal en los Tribunales Federales. Los funcionarios le informaron que no había un caso formal ni acusaciones en su contra, pero le aconsejaron que hiciera un descargo. A los pocos días, la casa de Uribe fue allanada por policías armados, lo que dejó a su familia, incluida su suegra de 70 años, devastada, además de afectar su vida social y laboral en un pueblo donde todos se conocen.
La hipótesis del acusado:
Uribe dio su testimonio a diversos medios cordobeses explicando que su participación en el arbitraje de criptomonedas implicaba comprar y vender activos en función de pequeñas diferencias de precio, lo que le generaba ganancias modestas. Aclaró que nunca supo la identidad de las personas que estaban del otro lado de sus transacciones, comparándolo con no saber de dónde proviene el efectivo en un supermercado. “Yo no sé con quién estoy comercializando esos activos; no sé si quién me compra o vende es el carnicero de la esquina o un miembro de Hezbollah”.
Después de las redadas policiales y el acoso legal, Uribe especuló que su cuenta podría haber interactuado sin saberlo con cuentas investigadas, o que su identidad había sido clonada o robada. Las cifras financieras mencionadas en las acusaciones no coincidían con sus transacciones reales ni con sus ingresos como profesor.
El bullrichismo mediático:
Como dijimos en un artículo anterior, Bullrich como política e investigadora no destaca, pero como vendedora de imagen sí. Su especialidad: decir que tiene gente preparada. Así fue como ubicó a varios lugartenientes en distintas áreas del gobierno, tanto en la cartera de seguridad como en defensa.

Para mantener su imagen de super investigadora estilo FBI no duda en destruir la vida de cualquier persona con tal de ella salir glorificada en los medios. En 2018 había creado una campaña policial, judicial y mediática con el arresto de Axel Abraham Salomón (25) y su hermano Kevin Abraham Salomón (23). Los hermanos Salomón, ciudadanos argentinos de ascendencia libanesa hijos de un ferretero local, fueron acusados de tener vínculos con Hezbollah, similar al caso actual de Miguel Ángel Fierro Uribe. Su detención se basó en un correo electrónico anónimo enviado a la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas), que informaba sobre una presunta célula terrorista. Después de 22 días en la cárcel de Ezeiza, los hermanos Salomón fueron declarados inocentes y Bullrich intentó que nadie más hablara del bochornoso caso, que, aunque fuera una gran mentira, ella quedo plasmada en los medios como la defensora de la libertad y la seguridad.
La gran pregunta a todos los argentinos: llevamos 40 años manteniendo a Bullrich con nuestros impuestos sin que nos de ningún beneficio, ¿hasta cuando vamos a seguir tolerando sus mentiras?




