Milei persigue periodistas y atenta contra la libertad de expresión.

«No odiamos lo suficiente a los periodistas» dijo el Presidente en los últimos días y todo su entorno de fanáticos se hizo eco de esta pauta: Si no pensas como piensa Milei, sos un mandril ensobrado y tenes que estar afuera de su radar político…por una cuestión de mera simpatía.
Argentina retrocede…es extraño pero en el país donde ganó un gobierno que clama furiosamente por la libertad, el entorno oficialista (encabezado por su presidente) no para de hostigar a cualquiera que entre en disenso, para luego descalificarle por bruto e ignorante en economía…o simplemente tratarlo de mandril.

Un retroceso mundial.
Más allá de la chabaneria presidencial, todo esto es un asunto grave para la ciudadanía y la libertad de expresión: Este fenómeno viene siendo una tendencia dentro del entorno local y noticia para los medios en el extranjero.
Argentina quedó ubicada en el puesto 87 de 180 países en el ranking de libertad de prensa elaborado por Reporteros sin Fronteras (RSF) en 2025, tras caer 21 posiciones respecto al año anterior y en solo dos años. El informe muestra que los mayores retrocesos en el mundo están asociados a contextos de autoritarismo y, en el caso argentino, señala directamente al gobierno de Javier Milei, al que acusa de estigmatizar a los periodistas, desmantelar medios públicos y utilizar la pauta oficial como herramienta de presión política.
Es insólito: Argentina fue superada en el ranking de libertad de prensa por países como Trinidad y Tobago (19), Canadá (21), Jamaica (26), Costa Rica (36), República Dominicana (43), Panamá (53), Estados Unidos (57), Uruguay (59), Brasil (63), Chile (69) y Paraguay (84)
La situación también es reflejada en los datos del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), que esta semana registró 179 agresiones contra la prensa en 2024, un incremento del 53% en comparación con el año anterior. Es la segunda cifra más alta desde que se lleva este registro, solo superada en 2013. Según el informe de FOPEA, la mayoría de los ataques provinieron de funcionarios públicos. Solo el presidente fue responsable de 56 episodios durante el último año, y otros 11 fueron atribuidos a miembros de su equipo. Las formas más frecuentes de ataque fueron las agresiones verbales, el discurso estigmatizante y las trabas al acceso a la información pública.
Recientemente hubo casos concretos, como el del periodista Gabriel Levinas que quedo en la mira de la guerra contra la prensa por parte del influencer libertario «El gordo dan», que posteo un mensaje en redes sociales: «¿Javo podés meter en cana a algún periodista por decreto como hizo Alfonsín, por favor?”
Si bien el expresidente Raúl Alfonsín firmó en 1986 el decreto 2049 ordenando la detención de 12 personas por su presunta participación en un complot golpista, la medida fue aplicada en el marco de un estado de sitio, tras una ola de atentados con bombas y amenazas a funcionarios. No estuvo dirigida contra periodistas por su labor profesional, sino que formó parte de una respuesta de emergencia ante una situación crítica de seguridad.

Luego, Dan intentó justificar lo que dijo con un tono cómico, diciendo que se trataba de una broma o un bait para generar vistas…pero ya todos conocemos el tono de este tipo de publicaciones.
Levinas fue uno de los primeros en responderle, señalando que “nunca fue periodista el detenido por decreto” Levinas explicó que se trató de un analista político vinculado con un supuesto intento de golpe de Estado, Rosendo Fraga, hijo de un militar. Ante esto,Dan sube la apuesta : “¿Javo podés meter en cana a Gabriel Levinas?”.
Toda esta ola de anti periodismo viene gestándose en forma violenta y direccionada: hace un violento ataque a Roberto Navarro , director y editor de «El destape» fue un sacudón de realidad para sus colegas y el público en general , que cayeron en cuenta que vivimos en una época desafortunada para ejercer la libertad de expresión.
Navarro fue golpeado en la nuca mientras caminaba por el microcentro porteño , el mismo dia que el presidente trato a los periodistas de «sicarios con credencial» que no eran odiados lo suficiente. Esto se hizo oír en los espacios opositores, pero Milei no mostró signos de dar el brazo a torcer.
Otros periodistas que se encuentran bajo la mira del presidente son Baby Etchecopar y Luis Novaresio, ambos conductores del canal A24. Tras recibir críticas de ambos, el presidente mandó a «cortarles la cabeza» por recibir críticas respecto a su gestión y el tono público que maneja el oficialismo. Etchecopar salió a dar su reflexión, incrédulo de que esto pudiera estar pasando en democracia, y tildó el capricho del presidente como «suicida» en relación a sus ínfulas autoritarias: «Si me matas,te suicidas»
Luis Novaresio mantiene una relación más áspera con el presidente y fue señalado como un opositor que preguntaba cosas indebidamente. El periodista entrevisto a Milei en varias ocaciones cuando este era panelista y candidato a diputado, pero luego la relación cuando el primero comenzó a cuestionar las formas del entonces presidente, su visión real de la economía y su respeto al colectivo de diversidad sexual (al que pertenece) por sus referencias y chistes continuos sobre lo anal de quienes se oponen a él.
La escalada llegó al punto que Milei exigió no verle la cara a Novaresio en los estudios del canal y en su última visita donde fue entrevistado por Antonio Laje y su profesor Jesús Huerta de Soto, pidió que removieran al periodista del lugar. Este tuvo que ser «escondido» en un camarín durante horas para no cruzarse con el presidente, en un acto de intolerancia plena.
Otro enemigo periodístico del presidente es Jorge Fontevecchia, director del diario «Perfil» que mantiene una suerte de «guerra fría» y legal , luego que Milei lo calificó de «Tinturelli». pautero y quebrador serial. Esto le valió una demanda por parte del periodista y, llegada una instancia de conciliación a la que Milei optó por no presentarse, cerrando el acercamiento. Desde el entorno del presidente, mantienen una postura inflexible: para ellos el periodista es malo y esta equivocado, el presidente obra bien en todo momento.

El periodista desde su labor, optó también por la opción literaria: escribió y compilo su relación mediática y personal con Milei , que como premisa describe al gobierno como » aquel que tiene incorporada la rutina de la ruptura y la agresión y cuyo futuro es indescifrable».

Pasar por encima de la Constitución.
La postura del gobierno frente a las instituciones es totalitaria y antidemocrática: sirven para ejercer el poder y forzar a los súbditos a honrar el pacto social que nos sujeta al Estado que Milei tanto criticó. Pero por otro lado, la Constitución puede ser un estorbo para el perfil de alguien que quiere reinar como un soberano, siendo todo el resto del país una suerte de súbditos de su monarquía.
Milei es este sentido es un peligro para la democracia: persigue opositores y tendría pensado alterar el orden constitucional, si esto fuera necesario. Esto sería lo que está encima de la mesa en cuanto la propuesta , de cara a las próximas elecciones legislativas si es que llegara a obtener un amplio triunfo.
Todo esto lo ubica a Milei en una figura antidemocrática , similar al de otros totalitarios latinoamericanos como es el caso de Nicolás Maduro, que pretenden modificar la Constitución a su medida.(El Tema lo hemos abordado desde este medio)
En caso de salir victorioso, seria extender el mandato presidencial de 4 a 6 años, con posibilidad de reelección. Eliminaría la figura del Vicepresidente (asumiendo el Jefe de Gabinete en caso de acefalía), cambios enla estructura del Congreso y las tan temidas reformas laborales que extenderían la jornada laboral de 8 a 12 horas, sin cómputo de extras, además de extender la edad jubilatoria.
Todo esto forma parte del fantasma que la Argentina creyó haber enterrado hace más de 40 años , pero los gestos del gobierno hacen temblar cada vez mas esa conciencia…¿Peligra la democracia?



