DIANA MONDINO: BENEFICIARIA DEL MAYOR FRAUDE DE LA HISTORIA BANCARIA Y 30 AÑOS DE FRAUDES AL CONTRIBUYENTE Y BENEFICIOS ESTATALES

DIANA MONDINO: BENEFICIARIA DEL MAYOR FRAUDE DE LA HISTORIA BANCARIA Y 30 AÑOS DE FRAUDES AL CONTRIBUYENTE Y BENEFICIOS ESTATALES

Hija del fundador del Banco Roela de Córdoba, José Víctor Mondino, Diana siempre se mantuvo en el ámbito económico. Fue docente de la Universidad del CEMA, que supo servir como think tank menemista durante los 90. Exactamente en esa época, Mondino ya trabajaba para la agencia calificadora de riesgo Standard & Poor‘s, que había comprado su empresa Risk Analysis, como directora de la oficina local junto a Viviana Zocco, esposa del magnate de medios Daniel Haddad (Infobae).

Durante su carrera en Standard & Poor’s, que duró hasta que asumió como Canciller, calificaba con baja nota a Argentina para hacer al país menos viable para inversiones extranjeras. Cuando agencias calificadoras de riesgo bajan la calificación soberana significa que te marcan como país poco fiable para cumplir con obligaciones financieras como es el pago de deudas. Mondino daba mala calificación aún cuando Argentina podía encargarse de las deudas. La calificación de Mondino también ayudó a la implosión en el año 2001 desaprobando en varias ocasiones la capacidad crediticia del país.

El duo de la gran estafa

Nunca calificó bien al país, pero si a su esposo, el ex funcionario menemista Eugenio Isaac Pendás con quienes efectuaron el fraude bancario más grande la historia argentina. La quiebra fraudulenta del Banco Integrado Departamental (BID) dejó a 137.000 ahorristas con una deuda de 700 millones de dólares. No sólo estuvieron involucrados los ejecutivos del BID, sino también altos funcionarios del Banco Central de Argentina, especialmente su presidente Roque Fernández y los superintendentes Eugenio Pendás y Pedro Pou. A pesar de que se informó que el valor de los activos del BID era de sólo 3,25 millones de dólares, ni la Superintendencia de Entidades Financieras ni el Banco Central advirtieron que el banco iba a chocar sin supervivientes.

En 1995, el BID, que ya atravesaba problemas financieros, fue obligado por el Banco Central a hacerse cargo de dos bancos en quiebra, Aciso y La Ribera. El Banco Central también apoyó a bancos privados como el Galicia y el Río a través de transacciones financieras e incluso proporcionó a Galicia un préstamo de 50 millones de dólares, sin intereses durante 54 meses, para adquirir las sucursales del BID. Estos extraños prestamos hicieron que muchos sospecharan que estaban por fugarse las reservas del BID para beneficiar a otras entidades bancarias.

¿Cómo puede ser que hubiera tantas sospechas de operaciones fraudulentas o de posibles saqueos de reservas a futuro y aún así se siguiera confiando en el banco? La respuesta: Diana Mondino. Desde su empresa calificadora de riesgo local Risk Analysis (luego Standard & Poor’s) le otorgó una calificación muy buena “Triple B” al BID, permitiéndole a su esposo dueño del banco la habilitación para comprar otras entidades y seguir recibiendo transacciones financieras, todo estando en cesación de pagos.

El BID obviamente quebró y los trabajadores, ahorristas y otras victimas salieron a protestar contra el Banco Central que permitió y ayudó al banco de Pendás robarles todo su dinero.

El otro banco de la discordia

Mondino heredó el banco de su padre, el banco cordobés Roela, quedándose con el 49,61% de las acciones, mientras su hermano Guillermo (secretario de Finanzas de Domingo Cavallo), quedó con la misma cantidad.

Roela fue fundada originalmente por un grupo de médicos y funcionó como una empresa financiera hasta 1961, cuando Víctor Mondino lo compró. En 1978, obtuvo los permisos necesarios para expandirla hasta convertirse en un banco plenamente reconocido. Diana se desempeñó como presidente de Roela y ocupó varios roles ejecutivos. A pesar de ahora tener un cargo público, mantuvo su participación mayoritaria, mientras que su esposo, Eugenio Pendás fue designado director suplente. El banco también participa en negocios inmobiliarios en Córdoba por medio de la constructora Edisur, además de los beneficios que obtuvieron de posiciones en Leliqs y bonos del tesoro. También el Roela opera en establecimientos educativos, principalmente en la provincia de Córdoba como la sede de la UCA y varios secundarios privados, información que será relevante en esta nota.

Conflicto con intereses

Apenas asumido su puesto de canciller y estando fuera del país, se firmó un DNU para la desregulación económica, que afecta a múltiples sectores, incluido el financiero. El decreto elimina los topes de las tasas de interés para las empresas, elimina los límites a las multas por pagos atrasados ​​con tarjetas de crédito y levanta las sanciones a las empresas que no divulguen las tasas de interés. Además, ya no obliga a las cuentas de nómina gratuitas y a los retiros de efectivo para los empleados y abre la puerta a la privatización del Banco Nación. ¿Quién se beneficia de todas estas desregulaciones? El Banco Roela de Mondino lo que deja un claro conflicto de intereses y la duda de donde comienza su trabajo público y el privado. El gobierno, por su parte, negó que existiera cualquier conflicto de intereses.

Los hijos del clan

Mondino entra a la política por pedido de su hijo Francisco Pendás, quien pertenece al Partido Demócrata en Córdoba y siendo el representante de La Libertad Avanza en dicha provincia. Sería su hijo quién le recomendó aprender a usar Twitter y el lenguaje cómico de los jóvenes para pegarla en la red social.

Junto a su hermano Simón, ambos empujan al gobierno libertario hacia la privatización de las universidades lo que les permitiría ofrecer un sistema de préstamos estudiantiles vinculado a las tasas de matrícula universitaria, una oportunidad multimillonaria para los bancos y las compañías de seguros que ofrecerían servicios financieros a los estudiantes que no puedan pagar las cuotas y matriculas.

A todo esto, se le suma que Mondino incluyó a su hijo Francisco, famoso por acogotar participantes en eventos, como vocero de la cancillería, cargo que ejercería “gratis”. Este trabajo ad honorem, fue destapado como otra de las mentiras de la canciller en el programa de Jorge Rial donde mostró que en realidad gana arriba de los 2 millones de pesos por un puesto cuasi fantasma.

Los constantes deslices en sus dichos, insultando a socios comerciales del país, como China o Francia, las constantes estafas al Estado y a los contribuyentes y su falta de tacto y experiencia en el puesto, deberían haberle ganado ya un hermoso despido. Aunque podría ser que se esté caldeando el hecho, y pronto veamos de vuelta a Mondino exclusivamente en el negocio usurero privado.

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