TRUMP Y MUSK CIERRAN LA USAID: EL DEPARTAMENTO MÁS MALVADO DEL GOBIERNO

TRUMP Y MUSK CIERRAN LA USAID: EL DEPARTAMENTO MÁS MALVADO DEL GOBIERNO

La administración Trump ha iniciado el proceso de fusión de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) con el Departamento de Estado. Como parte de esta transición, los empleados de USAID han recibido instrucciones de mantenerse alejados de la sede de la agencia en Washington. El secretario de Estado Marco Rubio ha asumido el papel de jefe interino de USAID, una agencia responsable de distribuir miles de millones de dólares en ayuda exterior.

Los legisladores demócratas han condenado la medida como «ilegal» e «inconstitucional», advirtiendo que perjudicará los esfuerzos de ayuda global, debilitará la seguridad nacional y reducirá la influencia estadounidense en el exterior. Mientras tanto, el presidente Trump y su asesor cercano, el multimillonario Elon Musk, han expresado una fuerte oposición a las operaciones de la USAID. Trump ha acusado a la agencia de estar dirigida por «lunáticos de izquierda radical» y de participar en fraudes, aunque han financiado a la oposición venezolana de derecha. La realidad es que la USAID no tiene ideología más que la expansión de los intereses de Estados Unidos.

El político opositor venezolano Carlos Vecchio recibió 116 millones de dólares de la USAID con el pleno apoyo de Donald Trump y Marco Rubio.

¿Qué es la USAID?

Fundada por el presidente John F. Kennedy en 1961, USAID habría sido diseñada para administrar ayuda exterior y promover el desarrollo social y económico en todo el mundo.

Kennedy firmando la creación de la USAID.

La oficina opera bajo el Departamento de Estado siendo un departamento gubernamental de la Fundación Rockefeller para expandir sus negocios en todo el mundo. Los vínculos ni siquiera son escondidos, siendo que la Fundación Rockefeller y la USAID tienen el mismo director, Rajiv J. Shah.

Ambos la USAID y la Fundación Rockefeller tienen al mismo director.

El presupuesto anual de la agencia de casi $40 mil millones es parte de los $68 mil millones asignados por el gobierno de los EE. UU. para ayuda exterior, aunque en realidad la USAID ha sido utilizada como una herramienta para la influencia geopolítica estadounidense en lugar de una asistencia humanitaria genuina.

Acusaciones de interferencia política

Durante décadas, la USAID ha sido acusada de entrometerse en los asuntos internos de naciones extranjeras. Durante la Guerra Fría, se asoció con la ahora extinta Oficina de Seguridad Pública, que entrenó a fuerzas de seguridad extranjeras en técnicas de interrogatorio y tortura. Esta conexión llevó al Congreso a cerrar el programa en 1974 debido a preocupaciones sobre el daño a la imagen pública de los EE. UU.

En años más recientes, los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Rusia y Cuba han acusado a la USAID de financiar a grupos de la oposición y de intentar socavar las administraciones locales. La agencia fue expulsada de Rusia en 2012, y las autoridades citaron intentos de influir en la política interna. En Bolivia, el expresidente Evo Morales acusó a USAID de conspirar contra su gobierno. La agencia también estuvo implicada en apoyar a grupos de la oposición vinculados al fallido golpe de Estado de 2002 en Venezuela contra Hugo Chávez.

La antigua “Doctrina Monroe» muestra que las leyes estadounidenses valen en su país pero también en todo el mundo, la USAID es la manifestación de la doctrina.
 

El papel de USAID en la inestabilidad mundial

Más allá de la interferencia política, la USAID ha estado vinculada a operaciones de inteligencia encubiertas. El exdirector John Gilligan una vez se refirió a la agencia como «una escuela de posgrado para agentes de la CIA«, reconociendo sus profundas conexiones con las redes de inteligencia de Estados Unidos. Los documentos han revelado su participación en:

  • La financiación de «revoluciones de colores» en Serbia, Ucrania y Georgia para cambios de régimen.
  • El apoyo a la distribución de migrantes venezolanos en América Latina influyendo en las políticas nacionales y proporcionando recursos financieros para facilitar su entrada y estadía en distintos países.
  • En 1966, USAID fundó la Oficina de Población bajo la dirección de Reimert Thorolf Ravenholt. Creó una red de grupos de control que distribuían anticonceptivos y DIU a mujeres del Tercer Mundo, causándoles daños o fallecimiento.
  • En 1974, la Oficina de Seguridad Pública (OPS) de USAID cerró después de que se revelara que entrenaban policías latinos para torturar a activistas. La OPS, promocionada como una organización anticorrupción, era un agente de la CIA en operaciones encubiertas.
  • Financiación de investigaciones controvertidas, incluida una subvención de 39 millones de dólares en 2021 a EcoHealth Alliance, que tenía vínculos con el Instituto de Virología de Wuhan, central en acusaciones durante la pandemia.
  • Intentar desestabilizar a Nicaragua mediante una estrategia respaldada por Estados Unidos para influir en la dinámica política.

¿El fin de USAID?

Con la decisión de Trump de desmantelar la agencia, quedan dudas sobre si se trata de una reforma necesaria o un intento de borrar las pruebas de mala conducta pasada. Se ha ordenado a los empleados que se mantengan alejados de la sede y la administración parece decidida a reestructurar, si no eliminar por completo, la agencia. Ya sea que esta medida tenga que ver con la eficiencia o con encubrir pistas, el futuro de USAID sigue siendo incierto, aunque la Fundación Rockefeller en todo su esplendor, sigue funcionando sin ninguna traba.

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